Los mods cambian el juego de forma más profunda que los plugins: añaden bloques, criaturas, dimensiones y mecánicas nuevas. Requieren un servidor tipo Fabric, Forge o NeoForge, y una regla de oro: todos los jugadores deben tener exactamente los mismos mods que el servidor.

1. Elige el tipo de servidor

Desde tu panel, cambia el tipo de servidor al que use tu modpack: Fabric, Forge o NeoForge (ver cambiar versión y tipo). Cada mod está hecho para uno de estos y una versión concreta de Minecraft.

2. Descarga los mods del lado servidor

Descárgalos de Modrinth o CurseForge. Fíjate en dos cosas:

  • Que sea para tu cargador (Fabric / Forge / NeoForge).
  • Que sea para tu versión de Minecraft.

⚠️ Algunos mods son solo del cliente (por ejemplo, mods de minimapa o de gráficos) y no deben ir en el servidor. Otros son solo del servidor. Muchos van en ambos.

3. Sube los mods

Coloca todos los archivos .jar en la carpeta mods/ del servidor. Para varios mods a la vez, FileZilla es lo más cómodo (ver guía de FileZilla).

4. Reinicia y revisa la consola

Pulsa Reiniciar. Si falta una dependencia (por ejemplo Fabric API) o un mod no coincide de versión, el servidor lo dirá en la consola y no arrancará. Corrige lo que indique y vuelve a intentarlo.

5. Configura tu Minecraft igual

Instala el mismo cargador y los mismos mods en tu Minecraft usando un launcher como Prism Launcher, el instalador oficial de Fabric/Forge o el de CurseForge. Si usas un modpack ya armado, instala su versión de servidor para que coincida.

Consejos

  • Los modpacks con muchos mods consumen bastante RAM. Vigila la barra de memoria en el panel.
  • Guarda una copia del modpack para compartirlo fácil con tus amigos.
  • Actualiza todos los mods juntos para evitar incompatibilidades.